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Palabra del Ejército Zapatista de Liberación Nacional

Abr022006

comienza la gira del delegado por Michoacán. 1 y 2 de abril.

Palabras del delegado zero en Ostula, con comunidades nahuas

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En Nurío, el delegado zero explica cómo llegó el EZLN a la VI Declaración

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En Nurío, la palabra que traemos ahora no es de acuerdos, sino de rebelión

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El delegado habla en Nurío sobre la guerra de conquista que libra el capital contra los pueblos indios y denuncia la agresión a la karavana por parte del gobierno estatal de Cárdenas Batel

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Fotos de Nurío

fotos de Victor Camacho en Ostula

fotos de Nurío del escuadrón Charlie Parker

En Ostula, Michoacán.
1 de Abril de 2006.

Buenas tardes compañeros, compañeras.Este…no traigo credencial de elector de Subcomandante Marcos, pero soy el Subcomandante Insurgente Marcos.

Y me canso que con…

Y me canso ganso que con ustedes y hasta con menos derrocamos al gobierno, y eso es lo que venimos a explicarles acá. Miren compañeros

Miren compañeros y compañeras, como pueblos indios lo que nos ha pasado. Nosotros somos indígenas de Chiapas, de las montañas del sureste mexicano, nos conocemos con ustedes desde hace tiempo, desde el alzamiento, porque ustedes nos apoyaron en nuestra lucha por los derechos y la cultura indígena, todos los pueblos indios de Michoacán nos apoyaron primero para parar la guerra, y luego en las movilizaciones pacíficas para exigirle al gobierno que reconociera nuestros derechos; saben que estuvimos haciendo muchas movilizaciones y que llegamos hasta el Congreso de la Unión, hasta donde están los diputados y los senadores de esos partidos políticos, que ahorita quieren convencernos de que hay que cambiar de presidente y van a cambiar nuestros problemas, ustedes saben que nos engañaron, el partido PRI, el partido PAN y el partido PRD se pusieron de acuerdo y desconocieron nuestros derechos y nuestra cultura, para ellos sólo somos gente que va a pedir limosnas, que va a hacer artesanías, que hace bailables bonitos y que habla muy chistoso; para ellos, nosotros no somos personas dignas, no somos gente que trabaja y no sólo eso compañeros y compañeras, porque los derechos y la cultura indígena que nosotros reclamábamos significaba que la tierra en donde están los pueblos indios pertenece a la comunidad indígena, nadie se puede meter en ella sin permiso de la comunidad, nadie puede comprarla, robarla, despojarla, eso decía nuestra demanda, y eso fue lo que quitaron los partidos políticos que ahora quieren la presidencia de la república; durante todo ese tiempo que nos esforzamos porque nos escucharan, sólo obtuvimos la burla de ellos, y no solamente, compañeros y compañeras, sino lo que ha pasado es que ha seguido adelante una guerra de conquista como la de hace quinientos años; ahorita ya llevamos más de dieciséis estados de la república que estamos entrando, ahora aquí en Michoacán y que bueno que es en una comunidad indígena. Y donde hemos visto en todos los estados en donde pasamos, hay una trampa del gobierno que nos quiere despojar de la tierra, nos quiere aniquilar, exactamente como hace quinientos años los españoles conquistaron esta tierra, pero no pudieron con nosotros, porque nos resistimos; y ahora esos extranjeros han encontrado a quien les sirva en el gobierno, no importa si es PRI, PAN o PRD, esos gobiernos que están allá arriba, están haciendo leyes para quitarnos la tierra, eso es lo que es el Procede y el Procecom, es una trampa, eso es lo que es la entrada de maíz transgénico y de otros cultivos, eso es lo que son los programas de desarrollo regional; lo que ellos quieren hacer es primero convertirnos en pequeños propietarios, hacer que nos peleemos una comunidad con otra, para eso está la reforma agraria, para revolver los límites y que un ejido o una comunidad se pelee con otra por un pedazo de tierra, pero ese problema no es de las comunidades, ese problema lo trajo el gobierno, y ellos van a estar contentos si entre comunidades se están peleando por ese pedazo de tierra, porque al final ellos se van a quedar con todo; nos están haciendo pequeños propietarios con el Procede y con el Procecom, nos dicen que así no va a haber problema agrario, que ahora si se nos va a respetar la tierra, pero lo que no nos están diciendo es que ahora esa tierra se puede vender, se puede comprar y se puede embargar; durante los diversos trámites, o trampas que nos hacen, nos ofrecen maíz y nos dicen que nos endeudemos, nos ofrecen fertilizantes, insecticidas, y nos dicen que no importa, que hay vamos a pagar luego; y sabemos bien que estamos todo el día trabajando en el campo o en el mar y al final cuando vamos a vender nuestro producto no hay precio, resulta que sale más caro producirlo que venderlo, y luego nos topa el coyote y nos paga todavía menos, y cada día de trabajo lo único que estamos cosechando son deudas; está bien antes nos había pasado eso, durante quinientos años nos hemos dedicado a vivir en la resistencia, pero ahora resulta que ya nuestra tierra va a ser propiedad privada, y resulta que esas deudas se van juntando y llega un momento en que el banco, el gobierno o el rico pide que se le pague, y como no tenemos dinero, porque ni siquiera tenemos dinero por los productos que vendemos, pues entonces nos embargan la tierra, compañeros y compañeras, esa es la verdad. Llega un momento en que amanecemos y la tierra de nuestros abuelos, de nuestros padres, de nosotros y de nuestros hijos ya no es de nosotros, y entonces somos invasores de tierra. Durante todo el…por todos lados nos están convirtiendo en extranjeros en nuestra propia patria, esa bandera que saludamos hace rato, no nos quiere reconocer, eso fue lo que pedimos en la Marcha por la dignidad indígenas, porque esa bandera nos desprecia como indígenas, nos desprecia por nuestro color, se burla de nuestra forma de hablar, se burla de nuestra forma de vivir, para ellos nosotros somos holgazanes que vivimos en la pobreza porque no trabajamos, cuando han visto ustedes que un político viene a sobarse el lomo aquí en la tierra, o en el mar, como le toque a cada quien, y sin embargo dice que estamos pobres porque somos holgazanes, porque somos huevones; esa es la imagen que se está vendiendo allá arriba de lo que son los indígenas, y entonces se trata de destruirnos, si estas tierras son ricas y no producen no es porque el sistema capitalista nos está explotando, es simple y sencillamente, dicen ellos, porque nosotros no sabemos trabajarla, entonces hay que quitárnosla.

Y si ustedes creen que la tierra cuando la tengan ellos va a producir lo que producimos nosotros, maíz, frijol, verdura, lo que podemos llevar pues a nuestras mesas y al mercado para vender, están equivocados compañeros y compañeras, ellos quieren estas tierras para tener hoteles, centros vacacionales, centros comerciales, quieren convertir Michoacán, toda la costa, en un centro de recreación para los ricos, y los van a engañar, les van a decir que en esos hoteles van a tener empleo, no les van a dar empleo, y los van a engañar y les van a decir que van a poder tener sus pobres casas aquí, ¡mentira!, ¿cuándo han visto que un rico viva al lado de un pobre?, no nos quieren, nos desprecian por el color y por nuestra pobreza. Entonces lo que ellos quieren compañeros y compañeras, es sacarnos de esta tierra, justo como quisieron hacer hace quinientos años, y todavía nos están presionando con los bajos productos, los bajos precios de los productos y entonces muchas familias tienen que ir a buscar trabajo a Estados Unidos, y qué pasa con la comunidad, y que pasa con la familia si le empieza a faltar algo, pues empieza a destruirse; como si fuera una guerra pero en lugar de bombas, en lugar de balas, hay programas económicos, programas del gobierno y esa guerra va a seguir si no hacemos algo.

Como hace quinientos años, tenemos que decidirnos como pueblos indios compañeros y compañeras, porque si entonces nos derrotaron los españoles porque estábamos divididos, entonces tenemos que escoger si vamos a enfrentar esta guerra divididos como nos tienen ahora, o nos unimos como pueblos indios y nos alzamos, nos levantamos, nos rebelamos contra los gobiernos, pero ya no solos, con los obreros, con los campesinos, con los estudiantes, con los maestros, con la gente joven, con los ancianos; una gran rebelión nacional, civil y pacífica, no unos cuantos, como decía el señor que está preocupado que ve muy pocos; nosotros hemos visto en todo el país cientos de miles, millones que están dispuestos a levantarse, pero no para que alguien llegue al poder, no para que las cosas sigan igual, sino para que cambien realmente. Por qué nosotros tenemos que vivir, además de en la pobreza y en la miseria, todavía tenemos que soportar la humillación, el desprecio y el racismo de los de arriba. Ustedes creen que les interesamos, no les interesamos, por nosotros, ellos quieren que nos muramos de una vez o que nos vayamos de estas tierras, si no hacemos nada, compañeros y compañeras, se van a quedar con todo, con todo, no va a haber mexicanos, no va a haber bandera que saludar, ni himno que entonar en náhuatl o en mexicano.

Lo que nosotros los estamos haciendo es invitarlos a unirse a nuestra lucha, no estamos solos, hemos recorrido ya buena parte del país, más de la mitad, y vamos a recorrerlo todo, pero ya sabemos que en todas partes hay hombres y mujeres como ustedes, niños, jóvenes, ancianos, adultos que están dispuestos a pelear, pero no a pelear con las armas, y no a pelear por un puesto, ni a meterse en un partido político para que un cabrón llegue al poder y se enriquezca a nuestra costa…

…Porque eso es lo que está pasando, díganme ustedes el nombre de un político que sea honesto, de alguien que esté allá arriba, que sea gobernante y que no se esté enriqueciendo, díganme el nombre de alguien que no los desprecie, que no los humille, que no los traiga dando vueltas en comisiones a la cabecera municipal, a la capital del estado o a la capital de la república; y vamos con nuestro montón de papeles y nos regresamos con el desprecio o con un montón de promesas, ya no hay para donde hacerse compañero, compañera, de veras, ya no hay que vamos a seguir en la pobreza, ya no hay que vamos a seguir con nuestro pedazo de tierra un poco a ver qué le sacamos, no; ellos, los ricos y los gobiernos que están a su servicio, quieren también quitarnos esa pobreza, ese pedazo de tierra, quieren conquistar todo el país y le estorbamos nosotros, los pueblos indios en primer lugar y todos los humildes.

Entonces nosotros les preguntamos que ¿qué van a hacer?, si van a seguir peleándose entre ejido, entre comunidades, si van a seguir juntando dinero para hacer comisiones a hablar con el gobernador, con el presidente municipal, con los diputados o senadores, sabiendo ya de antemano que no les van a dar nada mas que una despensa, una gorra, una camiseta, y al mismo tiempo, una patada para sacarlos de sus tierras. Les preguntamos si van a seguir haciendo eso, o quieren hacer otra cosa. Si quieren hacer otra cosa, lo que les decimos es que se organicen ustedes, no que se hagan zapatistas o que se hagan de otra organización, ustedes mismos en sus comunidades aquí en la costa de Michoacán, según nuestro modo y nuestra forma como pueblos indios que tenemos para organizarnos, así juntarnos y poner nuestras demandas, la constitución que estamos promoviendo, una nueva constitución, no va a ser producto de un acuerdo con los ricos, va a ser producto de una rebelión nacional, al término de la cual no va a haber ricos ni malos gobernantes, va a haber pura gente que trabaja, y entonces esas leyes tienen que respetar lo que la gente de abajo diga, que la tierra, como dijo Emiliano Zapata, sea de quien la trabaja, no de quien nos está explotando y que con la tierra venga también buen precio para los productos, facilidades para poder mejorar las condiciones en las comunidades indígenas.

No va a haber luz, ni agua, ni drenaje, ni comunicación, ni buenas escuelas para los pobres, donde empiecen a aparecer estos servicios es que ahí van a meter una colonia para los ricos o un centro comercial o un hotel. No podemos seguir permitiendo eso compañeros y compañeras, eso es lo que estamos decidiendo nosotros y ya no nada más es que Ejército Zapatista de Liberación Nacional, ustedes ven aquí otras banderas con otros símbolos, ven otras gentes que vienen de otros lados, son también compañeros y compañeras de la Otra Campaña; ellos, ellas y nosotros los zapatistas dijimos que ya basta, nosotros no vamos a permitir que vendan este país, no vamos a permitir que acaben con los mexicanos, con las mexicanas; y les venimos a preguntar si ustedes lo van a permitir, si es que no, si es que tienen dignidad, si es que tienen vergüenza, únanse a nuestra lucha, no les vamos a pedir que se vayan para otro lado, les vamos a pedir que peleen aquí por sus tierras, que no dejen que se privaticen las playas, los montes, el agua, los bosques, y que en esa lucha van a tener nuestro apoyo y el apoyo de muchos mexicanos y mexicanas en todo el país.

Entonces, compañeros y compañeras, ahí lo vean, decidan si van a pensar y a apostarle a que alguien allá arriba les va a resolver los problemas, la gente que tiene más edad aquí le puede contar que nunca pasa así, todo lo que tienen es porque lo han conquistado luchando, en el trabajo o exigiendo sus derechos; si ustedes piensan que alguien les va a resolver los problemas pues ahí se ven, ahí van a ver que no es cierto; y si piensan que no, que sólo la gente de abajo consigue lo que necesita, únanse con nosotros y preparemos juntos este alzamiento nacional, civil y pacífico, derroquemos al supremo gobierno, al federal, la estatal, al municipal, volvamos a levantar como pueblos indios nuestra dignidad, nuestra forma de gobierno, volvamos a trabajar la tierra con dignidad, volvamos a vivir con dignidad; de eso se trata todo esto, no de pedir limosnas, sino de tomar lo que nos pertenece y lo que nos pertenece es la vida, la tierra, eso por lo que estamos luchando.

Eso es lo que venimos a decirles, compañeros, compañeras, si es que se deciden aquí en Michoacán y aquí en la costa hay compañeros y compañeras que les pueden explicar más de qué es lo que se trata y que es lo que hay que hacer; ahorita escuchamos la palabra de ustedes, en otras partes vamos a escuchar la palabra de otros compañeros y compañeras, escúchenlos y van a ver que los problemas que tenemos son los mismos, unos y otros, esos son los problemas que queremos resolver.

Compañeros y compañeras, llegó la hora, hay que despertar, aquel que quiera seguir dormido lo van a encontrar muerto, el que despierte tendrá junto con nosotros, construyendo desde abajo y a la izquierda un nuevo país, otro México.

Gracias compañeros, gracias compañeras.

Comisión Sexta del EZLN denuncia agresión a la karavana en Michoacán.
Nurío, 2 de Abril de 2006.

Compañeros, compañeras; antes de hacer nuestra intervención como Ejército Zapatista de Liberación Nacional queremos hacer la denuncia de lo que ocurrió anoche cuando estábamos llegando aquí a Nurío; una agresión que sufrió la karavana y miembros adherentes de la Otra Campaña por parte del Gobierno del Estado de Michoacán de Lázaro Cárdenas Batel.

El día de ayer, sábado primero de Abril de 2006, al rededor de las 10 de la noche, 22:00 horas, diez compañeros y compañeras adherentes a la Otra Campaña, de las organizaciones Partido de los Comunistas, Frente Popular Francisco Villa Independiente – UNOPI, del colectivo Radio Pacheco, compañeros de la casa del estudiante Efrén Capiz y compañeros de la comunidad de Tingambato y compañeros de la Casa estudiante Carlos Marx de Uruapan; sufrieron la agresión en el kilómetro seis de la carretera Buena Vista – los Reyes por parte de tres patrullas de la Dirección General de Seguridad Pública, con números 00012, 00595, 00596, con quince elementos de la policía que los encañonaron, los obligaron a tenderse en el suelo, y fueron cateados.
Después de eso se retiraron, no sin recibir insultos y nuevamente fueron abordados por policías con uniforme de la policía estatal y les fueron revisadas todas sus pertenencias, argumentando de que portaban armas y de que había una denuncia de que estaban deteniendo gente en la carretera y la estaban asaltando.

Esta agresión, que paradójicamente ocurre en un estado gobernado por el Partido de la Revolución Democrática que tanta esperanza provoca en los intelectuales, es de las más graves que ha recibido la Otra Campaña, y en este caso la karavana. Hacemos la denuncia como Comisión Sexta, además de lo que puedan hacer, las demandas, los compañeros de la Otra Michoacán y de la karavana.

Sobre la guerra de conquista.

Compañeros y compañeras.

Una guerra de conquista, nos van a disculpar que hablemos en esos términos pero nosotros somos guerreros, militares, y según nosotros, lo que estamos viendo es una nueva guerra de conquista que camina por varios lados.

Difícilmente voy a poder superar la excelente síntesis que hizo Carlos de lo que está ocurriendo en los pueblos indios o en la zona pues que ahora nos estamos reuniendo, y también como tiene que ver todo con todo, como explicó Carmen, y que habíamos escuchado esa palabra también en Querétaro, cuando en el Batán, un campesino ya de edad, sin estudios, nos explicaba cómo tenía que ver el subsuelo con la tierra, con el aire y con los árboles. A ellos les quieren perforar unos pozos en sus terrenos porque hay un yacimiento de agua en esas tierras, quieren perforar los pozos y entubar el agua y llevarla a la zona fabril, a las fábricas de Querétaro; eso ya ocurrió en otra zona ahí cercana, y decía este campesino que en el lugar donde perforaron los pozos y se llevaron el agua dejó de llover, dice él, como si el subsuelo llamara a la nube y llamara al aire, para que volviera a reposar el agua que se había llevado sobre esa tierra, que sentía un gran calor, resequedad y en el momento en que entró a su valle, a donde estaba el Batán, volvía a sentir el frescor, y él reflexionaba, decía, “que va a pasar si dejamos que se lleven el agua del subsuelo, se va a ir la nube”, ” no tengo estudios – decía – no se si es necesario un estudio de la universidad, pero yo me he dado cuenta de esto, que lo que está abajo de la tierra tiene que ver con las nubes, con el aire, y entonces todo esto va a cambiar el clima, va a afectar nuestros montes, nuestras montañas, nuestros árboles, y por supuesto, nuestras cosechas”.

Decíamos como zapatistas, después de escuchar las palabras de todos ustedes, se confirma lo que hemos escuchado en el resto del país, esta guerra de conquista que estamos sufriendo, que está siguiendo primero el camino inicial, las naves donde está desembarcando el extranjero son los partidos políticos, las cámaras de diputados y senadores, los gobiernos municipales, estatales y el gobierno federal; de ahí se está llevando primero una estrategia de destrucción de la tierra y de despoblamiento, según nosotros, lo que están haciendo es al mismo tiempo que destruyen todo lo que hay, y destruir no me refiero a una bomba sino que desertifican los pueblos, los desaparecen junto con la gente que los habita, la migración, no sólo en Michoacán, sino en todo el país, ha provocado que comunidades enteras desaparezcan realmente, además de que desaparezcan en su vida comunitaria, esta destrucción y despoblamiento que se está dando en todo el país, en el campo mexicano, tiene el aval de estos almirantes de la conquista, que son los políticos, por medio de las leyes que ya nos estuvieron describiendo los compañeros, y que sintetizó muy bien el compañero Carlos González; todas las leyes se están haciendo ya no para favorecer al campo, ni siquiera se trata de que el gobierno sea ineficiente, sea tonto o que no haga su trabajo, lo está haciendo y lo está haciendo muy bien, está dando su aval legal, por medio de las leyes, como las de Procede y Procecom, todas las leyes que nos estuvieron describiendo, para que esta destrucción del campo se de. Al mismo tiempo, la crisis económica está provocando que la gente abandone el campo por no ser ya suficiente para mantenerse, nos decían pues los compañeros que pasaron, que no sale el maíz, ya no sale trabajar, que lo que sale, entonces, es mejor emigrar hacia otras partes, “se caen los precios – dicen – entonces para qué estamos trabajando todo el día, si finalmente, tenemos que ponerle dinero a lo que estamos produciendo”.

Lo que describieron los compañeros de Ayotitlán, del Concejo de mayores, es típico, el bosque fue destruido totalmente por la compañía maderera, no sólo lo hizo, sino que además tenía el permiso y los incentivos de parte del gobierno, y en el momento en que uno de esos habitantes corta un árbol para cargar leña, se hace acreedor hasta de veinte años de cárcel. Como describían pues los compañeros también de otras partes, cuando hablaba Carlos que decía “en un lugar el río ya está privatizado, no pueden tocar el agua porque es propiedad privada, entonces mejor emigran”, es este despoblamiento que estamos diciendo.

No sólo se trata de conquistar la tierra y despoblarla, sino se trata de volverla a hacer, de volver a ordenar, de volver a levantar otro Michoacán, sobre el Michoacán que hay ahorita y que va a ser destruido o que ya está siendo destruido, un Michoacán para ellos, para los de arriba, entre el narcotráfico, que protege Lázaro Cárdenas Batel, y los…en contubernio con los priístas y con los verdesecologistas y los panistas, el Michoacán de los grandes empresarios, el Michoacán de las empresas turísticas, el Michoacán, finalmente, que le va a tener que cobrar renta a sus habitantes para dejarlos vivir en él.

Si nosotros seguimos viendo esto del campo, esta destrucción y sete despoblamiento mediante las leyes, se suscita en nosotros como pueblos indios un primer mecanismo de resistencia, un reflejo de que hay que resistirse y hay que oponerse, y empezamos a voltear entonces con la Sexta Declaración hacia los campesinos que no son indígenas, y nos encontramos también en el trayecto de la Otra Campaña, que esa misma estrategia de destrucción y despoblamiento se está sufriendo en todo el país; la crisis en los precios de los productos del campo, está por los suelos y está obligando cada vez más a que se vendan las tierras, ahora ya sin la traba del artículo 27 constitucional que fue reformado y apoyado con todas las leyes. Nosotros queremos insistir en esto, se trata de una guerra que tiene el apoyo del gobierno federal, estatal y municipal, y que tiene todas las leyes para hacerlas legal, para hacer legal esta destrucción.

Si volteamos hacia los compañeros de la ciudad, vemos también lo que ha descrito de manera muy contundente el compañero de la Normal, pero que hemos escuchado también en universidades públicas, por parte de maestros de educación primaria, por padres de familia, la privatización de la educación, y se trata de convertir la escuela en un negocio, y que el Estado se desprenda de su obligación, de la obligación que tiene de proporcionar educación pública, gratuita y laica a todos los habitantes del país, y en ese sentido que se empiecen a hacer empresas educativas para que el que pueda pagarlas ingrese ahí y por supuesto, la educación que reciba no va a ser la que se recibe en las normales rurales ni en las universidades públicas, que han generado una generación de rebeldes en todo el país.

Volteamos a ver también, la privatización de los servicios de salud, no ha aparecido todavía en Michoacán, pero ya en el resto del país, como se están golpeando los derechos de los maestros por la reforma al ISSSTE, también los golpes al Instituto Mexicano del Seguro Social, y cómo poco a poco, también con el seguro popular se empieza a convertir la salud en una mercancía.

Si volteamos a ver a los obreros, igual, están sufriendo una guerra de agresión que está destruyendo todo, absolutamente todo lo que habían conquistado a partir de la revolución de 1910, desde algo tan elemental como la jornada laboral de ocho horas, en todas partes hemos visto que las jornadas laborales no bajan de diez horas, y en algunos casos, como en el caso de los jóvenes y las jóvenes que trabajan en maquiladoras, llega hasta 16 horas diarias, por un salario de 45 pesos diarios, según nos platicaron; cuando reclamaban un mejor salario les decían que trabajaran otro turno, si ya están trabajando 16 otro turno serían 24, si no me equivoco sólo tiene 24 horas el día, pero esa era la propuesta que recibían.

La privatización de toda la política social del Estado en lo que se refiere a vivienda, que también nos estuvo platicando Carmen, de como lugares que todavía no son poblados, los fraccionamientos para vivienda para gente pudiente, se les dota de todos los servicios, mientras que la gente pobre tiene que empezar por conquistar un terreno y luego trabajar todo el día, y luego regresar a su casa y empezar a levantarla; fue el caso de los compañeros de Irapuato, de la UCOPI, que nos platicaron como se fue levantando poco a poco su colonia popular y a parte de eso, sufrir las amenazas, el hostigamiento y los golpes del Estado, por estar ocupando un territorio, dicen ellos, que no les pertenece.

Resumen, y estoy siendo muy sintético, una guerra de conquista por todos lados, ya no nada más sólo contra los pueblos indios, y no nada más sólo contra el campo mexicano, sino contra todos los que están abajo. El objetivo de ellos es muy claro: destruyen, despueblan, vuelven a construir y vuelven a poblar, con otra generación no de mexicanos, no importa si son mexicanos o no, los traen de otro lado, pero que sean dóciles, que no sean rebeldes como estos que están adheridos ahora a la Otra Campaña.

Nosotros los zapatistas pensamos lo que hemos escuchado en todo el transcurso de estos 17 estados; en todos los lugares la gente se está organizando y está resistiendo, pero no basta, nosotros pensamos que esta guerra de conquista está en una etapa ya tan alocada, por decirlo de alguna manera, tan desatada, que no van a parar ante nada, incluso la zona zapatista, que ni siquiera nos atrevemos a llamarla liberada, sino en proceso de rebeldía decimos nosotros, en resistencia rebelde, con todo el avance que tiene y con la presencia nuestra, sufrirá una agresión total hasta destruirla completamente como una alternativa, y así en cada lado. La única forma de resistir a esa guerra de conquista, de detenerla, sería que todas las resistencias que están ahora dispersas, se unieran, si siguen las resistencias sueltas, seguirán siendo heroicas, seguirán siendo valiosas y llegarán a ser cosa del pasado; si seguimos solos, cada quien por su lado, vamos a ser derrotados, no les tenga la menor duda, como pueblos indios, como colonos, como obreros, como estudiantes, como maestros, como lo que es cada quien, vamos a ser derrotados.
Y entonces está esta propuesta que hace la Otra Campaña, unamos la rebeldía, unamos la resistencia y entonces podemos oponernos y detener esa guerra de conquista, y es en donde nosotros decimos que hay que decidir; porque, según nosotros, para detener esta guerra y pararla, se necesitaría tal nivel de organización, que la resistencia le queda corta, porqué si logramos juntar toda la fuerza para resistir a esa ofensiva, por qué quedarnos ahí, por qué quedarnos en pedirle al estado que no sea malo, a los partidos políticos que ya no roben, por qué pedirle al PRD que ahora sí se porte bien, al PAN que se regrese al confesionario, al PRI que regrese a la tumba, porqué si ya logramos unir toda esa fuerza a nivel nacional y toda la rebeldía pues que implica eso, por qué detenernos en reformar el país para irla pasando poco a poco, si tendríamos ya la fuerza para destruir totalmente el sistema, que es el que nos tiene así; derrocar al gobierno y destruir al sistema que nos está prometiendo la destrucción.

Digo esto porque va a llegar a plantearse dentro de las fuerzas políticas que componen la Otra Campaña, incluso dentro de los pueblos indios, organizar un movimiento nacional para pedir que se reconozcan nuestros derechos y nuestra cultura en la constitución, o organizar un movimiento nacional para destruir a ellos, a los que están allá arriba y volver a hacer otro país con un lugar digno paran nosotros como pueblo indio, ya no más el objeto de la limosna, la caridad y la burla, y que en ese nuevo país hagamos un nuevo acuerdo, una nueva constitución. Nosotros como zapatistas pensamos que para enfrentar esa guerra, la guerra de conquista, tendremos que ir por ellos, pasar a la ofensiva, que ya no es posible más sobrevivir en la resistencia si no organizamos este alzamiento a nivel nacional. Según nosotros, y es lo que venimos a decirle a los compañeros de pueblos indios y a todos los que nos están escuchando, llegó la hora, tenemos que levantarnos y en este levantarnos tendremos que decidir si es para ya nunca ponernos de rodillas o simplemente para esperar que el otro reconozca que existamos, según nosotros hay que levantarse y ya quedarse de pie por el resto de la historia.

Gracias compañeros, gracias compañeras.

De cómo llegó el EZLN a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona

Respondiendo a la pregunta que nos hacen los compañeros de Purehpecha Ireta, de aquí de Nurío y de la región purehpecha, a grandes rasgos, llegamos a la Sexta Declaración de la siguiente forma:

Como ustedes saben, habíamos hecho un esfuerzo nacional con el apoyo de la sociedad civil, decíamos entonces, y de personas nobles y honestas de todo el mundo, un esfuerzo por conseguir lo que había quedado pendiente en los distintos movimientos que se habían hecho en nuestro país, desde la conquista hasta nuestros días. Según nuestra concepción como pueblos indios, podíamos convertirnos en un dique o en una pared, algo que contuviera el desborde que estaba haciendo el capitalismo en su etapa neoliberal para destruir nuestra nación; nosotros pensábamos y pensamos todavía, que es en el modo de los pueblos indios donde está la posibilidad de construir una alternativa que sea viable, que sea posible para reconstruir nuestra nación; el hecho de que nosotros, como pueblos indios, no me refiero sólo a los zapatistas sino a los pueblos indios de México, hayamos construido otra relación con la naturaleza, es lo que podía permitir evitar que siguiera avanzando la gran destrucción que están haciendo los grandes empresarios y los gobiernos.

Afortunadamente después del alzamiento no sólo encontramos la solidaridad de mucha gente, como la que está aquí presente y en otras partes de México, sino sobre todo encontramos la identificación plena con el movimiento indígena a nivel nacional, que no había nacido a la lucha el primero de enero de 94, sino que ya llevaba mucho tiempo de estar luchando por el reconocimiento de sus derechos y de su cultura; de una u otra forma, desde aquel Foro Nacional Indígena, que luego se convirtió en el Congreso Nacional Indígena, empezamos a caminar acompañados por los pueblos indios y por sus modos. A pesar de que teníamos serias dificultades para entendernos con otras fuerzas políticas de izquierda, con el movimiento urbano y con la sociedad civil, que siempre nos reclamó que no siguiéramos su modo; en cambio con los pueblos indios hubo esta identificación respecto a la lucha por la autonomía y en esta nueva relación con la naturaleza; por eso es que primero con la Consulta Nacional y luego con la Marcha por la Dignidad Indígena o la Marcha del Color de la Tierra, hicimos esta gran lucha nacional junto con todos los pueblos indios, todavía apostando a que era posible que dentro de la clase política se entendiera que era necesario que esa bandera tuviera, otra vez, el color que somos de la tierra, incorporar a los pueblos indios, no como un adorno, no como un estorbo, no como objeto de una limosna, que es hasta donde nos tenían; confiábamos entonces, en que los sectores que se dicen progresistas, de izquierda o democráticos, dentro de la clase política, iban a entender esto y a partir de eso, a partir de ese reconocimiento podíamos pasar ya a unirnos con otros movimientos para lo que nos propusimos desde un principio, que es la liberación de nuestro país.

Como ustedes saben, como todos saben, los Acuerdos de San Andrés no fueron construidos sólo con las demandas del EZLN, sino contaron con la participación y la sabiduría de los pueblos indios que ya estaban en resistencia; no me refiero sólo al pueblo Purehpecha, sino también al Wixraritari, al Náhuatl, a los mazatecos, zapotecos, mixtecos, y a todos los pueblos indios que de una u otra forma confluyeron en la mesa de San Andrés. La mesa de San Andrés significa la imposición del modo indígena sobre el modo gubernamental, el modo gubernamental es que se sienta de un lado el gobierno con una lista y del otro lado se sienta el demandante o el movimiento social o político y empieza a pedir y el gobierno empieza a palomear o a tachar; en el diálogo de San Andrés, gracias a la sabiduría de estos pueblos indios que nos apoyaron, pudo construirse un consenso, y el gobierno permaneció solo como espectador, realmente el gobierno federal, la clase política, nunca ha tenido, lo sabemos ahora, una concepción sobre lo que es los pueblos indios, lo que son los pueblos indios en México.

Los acuerdos de San Andrés incorporaron entonces las principales demandas de los pueblos indios y marcaron como el punto de arranque para la reconstrucción de su lugar en la nación mexicana, con esta demanda del reconocimiento constitucional; entonces se planteó el eje central de los acuerdos de San Andrés y el eje central de la lucha de los pueblos indios, que era el derecho a la autonomía y a la libre determinación, este derecho a la autonomía y a la libre determinación significaba, pensamos entonces, un golpe frontal a los planes capitalistas neoliberales, significaba y significa todavía, que la decisión sobre la tierra, sobre los recursos naturales es de las comunidades indígenas que habitan en ella y no de quien tiene dinero para comprarlas.

Allá arriba, la clase política, a pesar de que se dio este gran movimiento nacional y que ninguna otra ley, iniciativa de ley mas bien, había tenido el apoyo que tenía lo que se conocía como la iniciativa de ley cocopa, la clase política cerró filas en torno al gran capital, a los grandes empresarios, sabiendo ya que eso impedía que se apoderaran de los recursos naturales que hay en tierras indígenas. Se dio la traición que conocemos y que fue encabezada entre otros, por el hoy gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, que lo único que ha hecho es medrar con el apellido de su abuelo, con la historia que tiene él en nuestra nación.

Entonces llegó este problema que teníamos, habíamos levantado un gran movimiento civil y pacífico para demandar del gobierno un reconocimiento que se nos había negado. Preparamos entonces, desde hace tres o cuatro años, lo que ahora estamos contemplando, por un lado empezamos a seguir de cerca el hecho de que el Congreso Nacional Indígena se replegó y prácticamente sólo la región centro – pacífico fue la que lo mantuvo en vida, no sólo en reuniones y en discusiones, sino también alentando los movimientos de autonomía indígena y de libre determinación que se estaban gestando. Aunque el Congreso Nacional Indígena y el movimiento indígena pasó a segundo plano o desapareció de la opinión pública, estos compañeros y compañeras del CNI Centro – pacífico estuvieron trabajando, siguieron adelante y mantuvieron con vida, y gracias a ellos es que estamos ahora todavía aquí y que nos hemos reunido, mantuvieron con vida lo que era el movimiento indígena nacional.

Nosotros nos preparamos para lo que venía, según nuestra concepción no era posible conseguir estas demandas indígenas sólo con la pura fuerza de los pueblos indios y con la simpatía inestable de la sociedad civil; y digo inestable porque en esta sociedad civil, en algunos sectores, sigue habiendo la esperanza de que la clase política allá arriba puede dar alguna solución, de ahí que, de una u otra forma, estos sectores de la sociedad civil que antes apoyaron el movimiento de la demanda por los derechos y la cultura indígena, ahora francamente hayan cedido, transigido, y hayan declinado en favor de la falsa esperanza de que un gobierno de “izquierda” dicen, va a resolver lo que no se resolvió antes.

Cuando nosotros llegamos a esta decisión, pensamos que a la hora que planteáramos que ya no íbamos a luchar sólo por los pueblos indios, sino que nos íbamos a plantear la lucha en unidad con otros sectores, sin perder de vista los movimientos, perdón, las demandas de los pueblos indios, no sólo íbamos a ser abandonados por esta gente, cosa que si ocurrió, sino que además, íbamos a recibir un ataque de medios de comunicación, que también sucedió, y que se iba a abrir la posibilidad del ataque militar, eso lo vimos hace tres o cuatro años y empezamos a trabajar para despedirnos. Según nuestra concepción era necesario que el EZLN se desprendiera totalmente de las comunidades indígenas, de tal forma que el previsible fracaso de lo que iba a ser la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, no le implicara costos a los pueblos indios que nos habían apoyado. Nos dedicamos entonces a apoyar en todo lo posible con los recursos económicos que teníamos, nuestro fondo de guerra fue dedicado totalmente a apoyar la consolidación de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas, y a alentar también los primeros intentos de sociedad o de asociación que había entre ellos, los gérmenes de lo que ahora se conoce como las Juntas de Buen Gobierno, que significaba el intento de las comunidades indígenas tzeltales, tzotziles, choles y tojolabales, de establecer relaciones entre ellos y de establecer relaciones con comunidades no zapatistas. A nivel interno empezamos también a trabajar en los relevos de la estructura político-militar, para no hacérselas cansada, nos preparamos como nos preparamos para el primero de enero de 1994, nos preparamos para la guerra y para ser aniquilados, de tal forma de que las comunidades indígenas pudieran sobrevivir y en lo posible no perder el apoyo que habían conseguido con su alzamiento.

Según nosotros, el eje de la Sexta Declaración es identificar al responsable del dolor de los pueblos indios, y encontrar que ese mismo responsable es el que se encarga de impartir el dolor y la humillación para obreros, para campesinos no indígenas, para estudiantes, para maestros, para empleados y particularmente, para los sectores que se sintieron identificados con el zapatismo, jóvenes, mujeres, homosexuales y lesbianas y ancianos, es decir, los diferentes, los otros, los que sobran, los despreciados.

Aún así, no teníamos ninguna esperanza de que este movimiento fuera a generar simpatías inmediatas, cuando menos no como las que generaron nuestras acciones en el alzamiento de enero de 94. Pensábamos que a mediano plazo o a largo plazo íbamos a poder encontrarnos con estas gentes e identificar juntos al enemigo y luchar contra él. A partir de esta identificación, la Sexta Declaración propone un método, el método que seguimos nosotros en nuestras comunidades indígenas cuando informamos a los compañeros, es primero recordar quiénes somos, cómo nacimos, cuál era nuestro propósito, luego en dónde estamos y luego cómo veíamos el mundo. Por eso la Sexta Declaración invita a que cada quien responda la pregunta quién es y en dónde está, y luego en la segunda parte cuando dice cómo vemos el mundo y cómo vemos nuestro país, la Sexta Declaración está buscando si hay otros y otras que piensan igual; el cómo vemos al mundo y cómo vemos nuestra nación, identificamos primero al responsable de nuestro sufrimiento como pueblos indios, como nación, que es el capitalismo, y definimos ahí un enemigo. La Sexta Declaración parte de a la hora de describir el sistema, identifica al enemigo, en esta caso los empresarios, los banqueros, los terratenientes, los grande ricos, decimos nosotros, e identifica también un plan que tienen ellos, este plan de conquista mundial en esta etapa que llamamos de neoliberalismo, nosotros identificamos que en este sistema la base es convertir todo en mercancía, no sólo las mercancías que consumimos en el mercado, sino también lo que hasta ahora no era mercancía, es decir, la naturaleza, el agua, el aire, los bosques, la gente, su vergüenza, su dignidad, su existencia misma. Nosotros decíamos que, y decimos todavía, que en esta etapa del capitalismo, este afán o este ánimo de convertir todo en una mercancía amenaza con destruir la naturaleza común, con destruir el mundo, con destruir la humanidad; y nosotros veíamos también, que de la mano de esta ansia viene toda una clase política que no importa qué color tenga, si es de derecha, si es de centro o si aparenta ser de izquierda, su fundamento, su objetivo y su destino es ponerse al servicio de este afán de convertir todo en mercancía. De esta manera el EZLN identificaba al capitalista como el enemigo y también a la clase política como su enemigo, en tanto que está aliada a esa clase capitalista.

Bajando a México, el EZLN decía y dice todavía, que la clase política actual, la que está en el poder, no representa una alternativa para reconstruir el país, sino es una simulación para continuar con la destrucción; el EZLN llama la atención sobre los programas y sobre las prácticas que han hecho los partidos políticos, particularmente sobre el partido engaña bobos que es el partido de la revolución democrática, que ha construido su endeble autoridad moral en la esperanza idiota de sectores de la sociedad civil que creen que por ahí va a haber la solución, olvidando propositivamente y con complicidad, la historia de este partido, de sus legisladores y de lo que ha hecho para destruir no sólo el movimiento indígena, sino también los sectores más olvidados y explotados de este país.

A diferencia de antes, el EZLN planteaba que no había que abstenerse en el escenario político, dejar hacer y dejar pasar, y luego a ver quien quedaba y entenderse con él, porque estábamos entendiendo que el dejar hacer y dejar pasar, significaba rendir ya la bandera de los pueblos indios y con ella la bandera nacional. Según nuestra concepción, si dejamos que allá arriba sigan las cosas como siguen, no habrá por qué luchar. A ellos, a los políticos y a los grandes empresarios, no les importa mayormente lo que signifique la destrucción de la naturaleza; la lógica, les insistimos nosotros, la lógica allá arriba, es la de la ganancia, mientras más se gane y más pronto, no importan las consecuencias.

Si algún ingenuo todavía piensa de que el capital y los políticos se van a detener porque se dan cuenta que van a destruir la naturaleza, está completamente equivocado. No se trata sólo de pensar como los pueblos indios, que nos relacionamos con la naturaleza no como una mercancía, también se trata de pensar como seres humanos y lo que significa destruir la casa en la que habitamos, pareciera ser que nadie en sus cinco sentidos empieza a quitarle el techo a su casa, las paredes, y ensuciarlos y a decidir “aquí voy a vivir”; nadie en sus cinco sentidos, pero un capitalista sí, si eso significa ganancia, sobretodo porque piensa que en esa casa, los que sobran no son ellos, sino somos nosotros.

Estas afirmaciones nos llevaban a una ruptura total ya con la clase política, y particularmente con la llamada izquierda parlamentaria o electoral y con todos los intelectuales que usufructúan su cercanía con ellos, sea con las caricias que da el poder o con el protagonismo que da también ese poder allá arriba. Eso significaba en términos claros que el EZLN iba a perder a casi todos los aliados o simpatizantes que tuvo durante los doce años desde el alzamiento. Pareciera lógico para nosotros, que lo que había que esperar como respuesta a la Sexta Declaración, era un ataque militar y no lo que pasó después.

Por eso es que desde hace tres años, mediante el llamado, autodenominado Sistema Zapatista de Televisión Intergaláctica, el EZLN empezó a mandar señales a todos lados para avisar lo que se venía, desde hace más de tres años empezamos a deslindarnos con crudeza y radicalidad respecto a la clase política, incluyendo la llamada izquierda parlamentaria; empezamos a señalar, haciendo hincapié en lo que significaba este sistema, significaba para nuestro país, y empezábamos a avisar lo que iba a pasar. Lo que iba a pasar, es lo que está pasando ahora. Pocos se dieron cuenta, y los que se dieron cuenta se hicieron patos, pensaron que se trataba sólo de un ejercicio de retórica, o de la soledad y el mal de la montaña que volvía a atacar al Subcomandante Insurgente Marcos.

Cuando estuvimos listos tres años después, estuvimos listos para desaparecer, para morirnos como decimos nosotros y que el movimiento siguiera adelante. Lanzamos la alerta roja, hicimos la última consulta dentro de las comunidades para ver si estaban dispuestas a seguir con nosotros o quedarse en donde estábamos, la mayoría dijo que sí, sale la Sexta Declaración y, en efecto, empezamos a encontrar dentro de la gente humilde y sencilla y dentro de las fuerzas políticas de izquierda que no creen que el capitalismo se puede humanizar más que desapareciéndolo, la simpatía y la adhesión que recibimos.

La Sexta Declaración plantea, según nuestro modo indígena, la explicación de lo que somos, de lo que es el mundo y de lo que queremos; según nuestro modo como indígenas, partimos de preguntarle a la gente qué es lo que piensa, qué es lo que siente y si está de acuerdo en hacer algo, antes de hacerlo; y eso es lo que está haciendo la Otra Campaña, pasar a cada lugar, escuchar los problemas de la gente, conocer sus luchas y empezar a incorporar en un gran movimiento, en este movimiento que ya es la Otra Campaña.

Aún así, nosotros pensamos que como zapatistas y como pueblos indios la Sexta Declaración representa dos problemas que tendremos que resolver; una es, como pueblos indios no sabemos el modo de obreros, de campesinos no indígenas, de estudiantes, de obreros, de maestros, de empleados, de ciudadanos decimos nosotros; si le hablamos con nuestro modo indígena nada más, despertaremos simpatía, caridad, lástima o limosna, pero nunca el reconocimiento como compañeros; como pueblos indios dentro de la Sexta Declaración, necesitamos encontrar fuerzas políticas, sociales, grupos y colectivos, que aprendan ellos a vernos como diferentes y como compañeros.

Aquí se abre el otro problema que es, pensamos nosotros, en esta lucha que se va a emprender, los únicos que no van a titubear son los pueblos indios, tanto obreros como campesinos, como maestros como estudiantes, jóvenes y mujeres, van ir encontrando en el camino las sillas que les va a ofrecer el sistema para sentarse; los únicos que no van a encontrar sillas para sentarse son los pueblos indios, porque su planteamiento central, el de autonomía, libre determinación, tierra, territorio, todo lo que se va a ver al rato, significa el golpe mortal al sistema capitalista, significa en hecho, escamotearles su fundamento, que es la propiedad privada y el criterio de ganancia. El problema que vemos nosotros como zapatistas, es que estas fuerzas políticas, sociales, grupos y colectivos, a estas alturas del partido, después de 513 años, después de doce años del alzamiento, después de tres meses de estar en campaña en la Otra Campaña, no aprenden a decir pueblos indios con respeto, para ellos somos campesinos, somos populares, pero no somos indígenas. Difícilmente podrán encontrar en declaraciones, o en declaración de principios o en programas de fuerzas radicales de izquierda que participan aquí en la Otra Campaña, una sola mención a los pueblos indios, difícilmente podrán encontrar en los discursos de anarquistas, libertarios, anarcopunks y grupos de cultura alternativa, el reconocimiento de los pueblos indios como pueblos indios, como no sea como alguien extraño o ajeno a esa lucha; a diferencia de las organizaciones indígenas que no batallan para incorporar a estos otros o a esos diferentes, esas fuerzas políticas y sociales, grupos y colectivos, no nos ven todavía.

Necesitamos hacer también la lucha, nosotros les hemos dicho claramente que a la hora que ganemos, porque vamos a ganar, si sigue pendiente nos volvemos a alzar ahora contra ellos. Alguien habrá dicho ahí que será hacerle el juego al imperialismo, pueden buscarse el pretexto que quieran, pero el compromiso del EZLN, y venimos a decirlo aquí en la Casa del purehpecha, es no descansaremos nosotros hasta que sean reconocidos los derechos y la cultura indígena, y estamos dispuestos a desafiar a quien sea y cuando sea, por cumplir esto.

Ofrecemos esta carga y este problema al resto de los pueblos indios, si no lo hacemos llegaremos a la victoria con las mismas manos vacías con las que llegamos en la revolución de 1910 y con las que llegamos en la guerra de independencia de 1810. Como zapatistas los estamos invitando a que hagamos el compromiso de no terminar hasta que terminemos, de no dejar nada en paz hasta que nosotros con nuestro color, nuestra cultura, nuestro modo, nuestra lengua, seamos reconocidos como lo que somos, como pueblos indios. Y los invitamos juntos a desafiar incluso a quienes dentro de la Otra Campaña, o simulando posiciones progresistas, nos siguen viendo como objeto de caridad, de risa o de simpatía como se tiene simpatía por algo chistoso.

Estas son las dos problemáticas que vemos nosotros como pueblos indios dentro de la Sexta Declaración, nuestro lugar como pueblos indios dentro de la Otra Campaña, y también nuestro lugar como pueblos indios dentro del otro México que habrá de surgir, es seguro, de este gran movimiento. Esto es a grandes rasgos, cuando el EZLN, dice, las comunidades indígenas zapatistas dice: nosotros ponemos nuestra autoridad moral, nuestra vida y todo lo que hemos logrado, está definiendo la Sexta Declaración como más grande que la Primera Declaración de la Selva Lacandona, y está definiendo este movimiento como más profundo, radical y definitorio que el que se inició el primero de enero de 1994.

Será que no contesté pero…algo más dije.

Buenas noches pueblo de Nurío.

Les traemos el saludo de los hombres, mujeres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Hace cinco años llegamos aquí a la Casa del purehpecha, traíamos la palabra de los tzotziles, tzeltales, choles, tojolabales, zoques y mames, que son los pueblos indios del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, estuvimos aquí en la reunión del Congreso Nacional Indígena, que convocó a decenas de pueblos indios de este país, y juntos elevamos nuestra palabra al poderoso reclamando que nos reconociera nuestros derechos y nuestra cultura como indígenas que somos.

Durante más de quinientos años hemos sido despreciados por nuestro color, por nuestra lengua, por nuestra cultura, durante más de quinientos años el extranjero ha llegado a estas tierras para engañarnos, para robarnos, para burlarse de nosotros; hace cinco años le ofrecimos al poderoso la palabra, nuestra palabra de dignidad, para demandar un lugar para nosotros como pueblos indios en esa bandera, en la bandera nacional, los poderosos y sus partidos políticos nos negaron ese lugar, nos traicionaron todos los políticos que están allá arriba y los ricos que son quienes los mandan. Entre esos que nos traicionaron está el que hoy mal gobierna las tierras de Michoacán, el que se dice gobernador y que se dice que se preocupa por la gente de abajo; de esa gente y de gente como esa llegó la traición a nuestra oferta de diálogo y acuerdo para que esta país reconociera a los indígenas, a los que levantaron esta nación sobre sus espaldas, con su sangre.

Ahora no venimos a ofrecer diálogo ni acuerdo, ahora los reconocemos a ellos como nuestros enemigos, ahora estamos reconociendo que la guerra de conquista no ha terminado y que el extranjero quiere apoderarse otra vez de nuestras tierras, por medio de las trampas gubernamentales, sea de los gobiernos municipales, sea del gobierno estatal, sea del gobierno federal, por medio de sus trampas del Procede y del Procecom pretenden despojar a las comunidades indígenas de lo que les pertenece, la tierra, los bosques, el agua, la naturaleza; con su política económica nos obliga a emigrar a Estados Unidos o las ciudades y nuestras comunidades indígenas se van rompiendo desde adentro y van desapareciendo.

La palabra que traemos ahora no es de acuerdo, es de rebelión, estamos llegando acá a la Casa del Purehpecha para, junto con otros pueblos indios que nos vamos a reunir aquí, sacar una palabra y llamar a todos los pueblos indígenas de México a unirse con obreros, con campesinos, con estudiantes, con maestros, con empleados, con hombres, niños, mujeres y ancianos, y hacer un gran levantamiento nacional para derrocar a todos los malos gobiernos, no estamos ya buscando el diálogo con el que manda, lo que estamos buscando es que caiga, que desaparezca, y junto con él caigan y desaparezcan los ricos, que nos han sumido en la larga noche que venimos padeciendo desde hace quinientos años. El mensaje que traigo de las montañas del sureste mexicano es que llegó la hora, llegó la hora de alzarse en un gran movimiento civil y pacífico, para ocupar a la fuerza el lugar que tenemos, que debemos tener en esta nación mexicana, como purehpechas, como mayas, como pueblos indios que hay en todo nuestro país.

Durante todos estos meses hemos recorrido ya 17 estados de la república con este, hemos escuchado a campesinos, a obreros, a estudiantes, a profesores, y en todos lados hemos escuchado también la palabra de los pueblos indios, en todas partes hemos escuchado rabia, indignación, coraje y dolor por lo que nos están haciendo; ya no tiene caso, es la palabra que traemos desde allá, esperar del poderoso un oído atento, no les interesamos, nos desprecian y ahora, a diferencia de antes, también quieren nuestra pobreza, nuestra pobre casa, nuestra pobre tierra, nuestra pobre ropa, quieren quedarse con todo. Lo que está pasando, según dice nuestro pensamiento, es otra guerra de conquista y es otra vez el extranjero el que quiere apoderarse de estas tierras; los grandes políticos con su partidos PRI, PAN, PRD, PT, Verde ecologista, Convergencia Democrática y Panal, todos esos partidos nada más están siendo el que usa el poderoso para hacer esta guerra no con balas y con bombas, sino con leyes que nos están despojando. Hemos llegado a la Casa del purehpecha, para hablar con él, con ella, para ponernos de acuerdo junto con otros y empezar a hacer el gran acuerdo que vuelva a levantar la rebelión, como en la revolución mexicana, como en la guerra de independencia, pero ahora teniendo cuidado que no vuelvan a quedar olvidados los pueblos indios a la hora del triunfo.

Compañeros y compañeras, iremos a escuchar otra vez su palabra de ustedes y de otros aquí en Michoacán, y seguiremos por el resto del país hasta sacar el acuerdo de toda la gente humilde y sencilla, la gente de abajo, para por fin levantarnos, por fin tumbar al malo, destruir el mal y entonces volver a levantar otro país justo, libre y democrático para los pueblos indios de México.

Gracias compañeros, gracias compañeras.

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